Universidad de Burdeos Montaigne
Laboratorios de ideas y hogar intelectual, la Universidad de Burdeos Montaigne contribuye a los debates científicos de su época y cultiva sin descanso sus valores fundamentales : independencia y libertad de pensamiento. La igualdad de oportunidades representa una de las misiones principales de la universidad. Trabaja permanentemente en perfeccionar sus dispositivos de formación y en acompañar a todos sus estudiantes hacia el éxito.
Se inscribe más que nunca en los pasos de Montaigne para seguir proponiendo el modelo de una universidad a la dimensión y a la cara humana, según los valores que la caracterizan desde su creación : humanista, exploradora, políglota, ciudadana, creativa, digital.
El nuevo contrato cuatrienal nos da la oportunidad de reconfigurar el panorama de la investigación en la Universidad Burdeos Montaigne en torno a una política científica ambiciosa, estimulando las investigaciones originales y emergentes, y desarrollando una reflexión transversal interdisciplinaria en el cruce de las letras, idiomas, artes y ciencias humanas y sociales, y estructurada en torno a 4 líneas : Ciudad, Naturaleza, Democracia/ Escribir, Traducir, Representar/ Género, Cuerpos, Normas/ Humanidades clásicas, Humanidades digitales.iques, Humanités digitales.
Esta política es construida sobre las bazas de la cultura de la institución, la diversidad, la interdisciplinaridad y la apertura al internacional. Se apoya en las actividades y los programas de investigación de 9 Unidades de Investigación, 6 UMR (Unidades Mixtas de Investigación), y 1 UMS (Unidad Mixta de Servicios) en Artes, Letras, Idiomas y Ciencias Humanas y Sociales que la constituye. Su meta principal es apoyar a los campos emergentes, a los proyectos innovadores a los sectores de excelencia que los destacan – la arqueología en primer lugar, florón del sitio de Burdeos.
Favorece la difusión de las investigaciones gracias a las Prensas Universitarias de Burdeos y a sus revistas científicas. Esta política tiene también como objetivo defender, facilitar y mantener una investigación a largo plazo, apoyada por el mantenimiento de colaboraciones nacionales e internacionales perennes y por la búsqueda de financiamientos estables. La política científica se arraiga en el territorio, y al mismo tiempo, se construye dentro de redes internacionales densas y prestigiosas.